{"id":926,"date":"2026-09-27T22:22:54","date_gmt":"2026-09-27T22:22:54","guid":{"rendered":"https:\/\/jondbarnett.com\/?p=926"},"modified":"2026-09-28T00:35:46","modified_gmt":"2026-09-28T00:35:46","slug":"colombia-gave-me-the-ultimate-gift","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jondbarnett.com\/es\/2026\/09\/27\/colombia-gave-me-the-ultimate-gift\/","title":{"rendered":"Colombia me dio el regalo m\u00e1s especial"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"519\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/constitutional-presidents.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-927\" style=\"aspect-ratio:1.9730892559970776;width:624px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/constitutional-presidents.jpg 1024w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/constitutional-presidents-18x9.jpg 18w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/constitutional-presidents-300x152.jpg 300w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/constitutional-presidents-768x389.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Los tres presidentes de la Asamblea Constituyente de Colombia: \u00c1lvaro G\u00f3mez Hurtado (izquierda), Antonio Navarro Wolf (centro) y Horacio Serpa (derecha). Estos tres, junto con otros 67 miembros de la Asamblea Constituyente, fueron elegidos el 9 de diciembre de 1990.<\/strong><\/em><br>Del art\u00edculo \u201c30 a\u00f1os desde la elecci\u00f3n de la Asamblea Constituyente: cuando Colombia vot\u00f3 por un nuevo pa\u00eds\u201d,\u201d <em>El Espectador<\/em><br>Foto: Archivo de la Asamblea Constituyente<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque llevo m\u00e1s de un a\u00f1o viviendo en Colombia, s\u00e9 mejor que pensar eso alguna vez. <em>mi<\/em> Colombia es Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">My Colombia has porters screening visitors at the front door. An elevator, grocery delivery, doctors I pay out of pocket, friends who translate, young men who appear via WhatsApp with impossible emotional timing, and a husband who has followed me through more improbable chapters of old age than either of us could have imagined. Oh, don\u2019t get me wrong. My Colombia is real enough by any definition, but it is partial. It is gringo Colombia. Medical tourism Colombia. It is not the Colombia of a poor rural family in Choc\u00f3 or a young person struggling to escape a brutally difficult life in La Guajira, or Catatumbo, where the Constitution may speak beautifully while the state\u2019s emerging infrastructure arrives late, if at all.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este ensayo trata sobre un derecho humano b\u00e1sico que Colombia ha reconocido para m\u00ed, as\u00ed como para todos los dem\u00e1s colombianos: el derecho a morir con dignidad. No quiero convertirlo en un cartel de Hallmark sobre derecho constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no es <em>Encanto<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un derecho humano proclamado en Bogot\u00e1 no es lo mismo que un derecho constitucional disponible de manera igualitaria para todos los que lo necesiten en todas las dem\u00e1s partes del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, sigo teniendo la misma asombrosa sensaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia me ha dado algo de lo que no estaba seguro de encontrar: un lenguaje constitucional para el final de mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso no estaba en mi lista corta cuando Michael y yo llegamos aqu\u00ed. No llegu\u00e9 pensando:, <em>Por fin, un pa\u00eds donde alg\u00fan d\u00eda pueda ejercer mi derecho a morir.<\/em> I came with a bad spine, a romantic imagination, too little money, too much optimism, and the vague idea that Colombia might give us a livable final chapter that I believe was and is unavailable in the U.S. I had been saying for years that I came to Colombia to die. At the time, I was expressing my intense unhappiness with my Homeland. I felt I had already lost my country, and I did not want to spend down everything else we had only to die what I call a Medicaid death.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vine aqu\u00ed buscando una clase de historia, y el pa\u00eds me dio otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que me sorprende no es tanto que Colombia sea particularmente \u201cprogresista\u201d, aunque a veces parezca as\u00ed. Esta palabra es demasiado plana para captar las contradicciones aqu\u00ed, ni mucho menos darles sentido a la mente de un extranjero como yo. La cultura de Colombia est\u00e1 dominada por la Iglesia cat\u00f3lica, es conservadora, exasperante e injusta. Es capaz de una compasi\u00f3n impresionante y una indiferencia asombrosa, a veces en la misma tarde. Pero una y otra vez me recuerda que vivo bajo unos derechos humanos constitucionales que parecen casi incre\u00edbles a trav\u00e9s de mis ojos de extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">My right to marry a man and to live as an openly gay man with Michael as my husband. My right to explore and experience sexuality, including sexual intimacy that touches money, without pretending moral purity has ever been the same thing as human dignity. Colombia\u2019s Constitutional Court confirmed the validity of civil marriages between same-sex couples in 2016, after earlier decisions had pushed legal recognition forward through partnership, family, and equality rights. The Court has also recognized, in cases involving sex work, that stigma cannot simply erase labor rights, dignity, equality, or protection from discrimination.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y porque Colombia es Colombia, siempre hay una nota al pie de p\u00e1gina que dice \u201c\u00a1\u00bfespera, qu\u00e9?!?\u201d en alg\u00fan lugar cerca. La imaginaci\u00f3n jur\u00eddica aqu\u00ed a veces se adentra en lugares que hacen que incluso activistas de cambio social como yo piensen dos veces. Tres hombres gays en Medell\u00edn hicieron las noticias con un \u201cmatrimonio de tres\u201d. Los expertos legales aclararon que en realidad se trataba de un \u201carreglo patrimonial o notarial\u201d. Sea como fuere, que carajo sea eso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si suena como un matrimonio, huele a matrimonio y implica un contrato que parece un contrato matrimonial, entonces ha ganado el derecho a ser llamado matrimonio en la portada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es lo que hay aqu\u00ed: un recordatorio de que la ley colombiana a veces aborda la intimidad humana con una flexibilidad que hace que la jurisprudencia estadounidense parezca que a\u00fan usa un fax.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPero el derecho a elegir el momento y la forma de mi propia muerte?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso no estaba en mi lista corta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entender c\u00f3mo y por qu\u00e9 Colombia podr\u00eda ofrecer algo as\u00ed, tuve que remontarme en el tiempo hasta la vida de Colombia antes de volver a la m\u00eda. Espero que encuentren la historia tan fascinante como yo, aunque no vivan aqu\u00ed. Debo agradecer a mi colaborador de IA Erasmus por haberlo hecho llegar a mi atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia constitucional moderna de Colombia comienza con un conflicto. La Constituci\u00f3n actual del pa\u00eds naci\u00f3 en 1991, reemplazando a la Constituci\u00f3n de 1886 tras m\u00e1s de un siglo de concentraci\u00f3n del poder pol\u00edtico en la atm\u00f3sfera rarefacta de Bogot\u00e1, tras d\u00e9cadas de violencia, conflicto guerrillero, terror de la guerra contra las drogas, asesinatos, agotamiento institucional y la demanda p\u00fablica de renovaci\u00f3n revolucionaria. La Constituci\u00f3n fue aprobada por el Congreso Nacional en 1991 y entr\u00f3 en vigor el 1 de enero de 1992. <strong>S\u00e9ptima papeleta<\/strong> El movimiento contribuy\u00f3 a impulsar al pa\u00eds hacia una Asamblea Nacional Constituyente, elegida en diciembre de 1990. Ninguna sola partido ni facci\u00f3n pol\u00edtica control\u00f3 esa Asamblea. Su direcci\u00f3n reflejaba la extra\u00f1a mezcla pol\u00edtica de la \u00e9poca: Horacio Serpa, del Partido Liberal, \u00c1lvaro G\u00f3mez Hurtado, del conservador y disidente Movimiento de Salvaci\u00f3n Nacional, y Antonio Navarro Wolff, del desmovilizado movimiento M-19, fungieron como sus tres presidentes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la aparente simplificaci\u00f3n estadounidense, es tentador decir que Colombia obtuvo una Constituci\u00f3n progresista a partir de un pa\u00eds cat\u00f3lico conservador. Esto no est\u00e1 exactamente equivocado, pero ser\u00eda demasiado simplista explicar todas las contradicciones que hacen de Colombia\u2026 Colombia. Lo que realmente obtuvo el pa\u00eds fue algo m\u00e1s extra\u00f1o: un documento de paz y un compromiso pol\u00edtico que se convirti\u00f3 en un laboratorio jur\u00eddico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Constituci\u00f3n de 1991 cre\u00f3 o fortaleci\u00f3 herramientas que hac\u00edan m\u00e1s dif\u00edcil dejar los derechos humanos en mera ret\u00f3rica y decoraciones. Una de esas herramientas fue <strong>Tribunal Constitucional<\/strong>, el Tribunal Constitucional. No es exactamente el Tribunal Supremo de Colombia. Colombia tiene varios tribunales superiores. La funci\u00f3n especial del Tribunal Constitucional es proteger la integridad y supremac\u00eda de la Constituci\u00f3n, incluyendo la revisi\u00f3n de las leyes y casos relacionados con derechos fundamentales seleccionados. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que es a\u00fan m\u00e1s importante para los colombianos comunes es <strong>Acci\u00f3n de tutela<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tutela es el bot\u00f3n de emergencia constitucional de Colombia. El art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n de 1991 establece que toda persona puede acudir ante un juez, en cualquier momento y lugar, mediante un procedimiento preferencial y sumario, para solicitar protecci\u00f3n inmediata de los derechos constitucionales fundamentales cuando dichos derechos sean violados o amenazados por una autoridad p\u00fablica, o en algunos casos por actores privados. La decisi\u00f3n debe ser inmediatamente ejecutoria, puede ser apelada y se env\u00eda al Tribunal Constitucional para su posible revisi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es esencial para entender c\u00f3mo surgi\u00f3 el derecho constitucional a morir con dignidad que estoy reivindicando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tutela no es un proceso ordinario. Es urgente \u2014es una arma constitucional\u2014. Si un hospital, una EPS (seguradora de salud) o otro actor poderoso est\u00e1 violando un derecho fundamental, la tutela dice: detengan la maquinaria y observen al ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEst\u00e1 siendo abusado? Casi con toda seguridad. Cualquier herramienta que permita a la gente com\u00fan detener la maquinaria atraer\u00e1 tanto a personas desesperadas como a oportunistas. Colombia lo sabe. La ley y el Tribunal han desarrollado filtros: el derecho debe ser fundamental, el da\u00f1o debe ser actual o urgente, la tutela generalmente es subsidiaria a otros recursos legales a menos que esos recursos sean inadecuados, y los tribunales pueden rechazar la repetici\u00f3n con mala fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la elecci\u00f3n m\u00e1s profunda no fue entre una herramienta perfecta y una herramienta imperfecta. Fue entre una herramienta imperfecta y dejar a las personas atrapadas dentro de la burocracia mientras sus derechos mor\u00edan pacientemente en la sala de espera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es por eso que la tutela tiene tanta importancia en la historia de la muerte con dignidad. Una persona que sufre puede no tener a\u00f1os para esperar que el Congreso encuentre el coraje moral. El cuerpo quiz\u00e1s no importe que la legislaci\u00f3n est\u00e9 pendiente. El dolor no espera los informes de los comit\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un derecho sin un camino para ejercerlo es una especie de abandono.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras intentaba navegar por mi propia experiencia extremadamente compleja como extranjero, me interes\u00e9 por el sufrimiento de un paciente que, supuse, hab\u00eda solicitado ante el Tribunal de Colombia el derecho a morir. Bien, vamos siendo honestos. Ped\u00ed a Erasmus, mi colaborador en inteligencia artificial, que lo investigara para m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca esperaba lo que encontramos. Nadie ha publicado a\u00fan \u201cMorir con dignidad en Colombia para principiantes\u201d, de lo que s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nombre que aparece al principio de la jurisprudencia de Colombia sobre la muerte con dignidad parece ser <strong>Jos\u00e9 Eur\u00edpides Parra Parra<\/strong>. Para m\u00ed, eso suena como un nombre salido de una novela de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Puede que sea el paciente cero legal accidental de la historia. No porque estuviera muriendo. No porque pidiera clemencia al Tribunal. Por lo que s\u00e9, fue \u00e9l quien abri\u00f3 la puerta intentando cerrarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es casi demasiado contradicci\u00f3n para una historia de ficci\u00f3n colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1997, Parra Parra present\u00f3 una demanda constitucional contra el art\u00edculo 326 del antiguo C\u00f3digo Penal de Colombia, la disposici\u00f3n que versa sobre <strong>Homicidio por pietad<\/strong> \u2014 El asesinato por misericordia. Esa ley castigaba con menos severidad a una persona que matara a otra \u201cpor misericordia\u201d, para poner fin al sufrimiento intenso causado por una enfermedad grave o incurable o una lesi\u00f3n corporal. El desaf\u00edo de Parra Parra no ped\u00eda al Tribunal que ampliara el derecho a morir. Atac\u00f3 la reducci\u00f3n de la pena. En efecto, argument\u00f3 que la vida era inviolable y que la ley no deb\u00eda tratar el asesinato por misericordia de manera tan indulgente. El caso se convirti\u00f3 <strong>Sentencia C-239\/97<\/strong>, con el magistrado Carlos Gaviria D\u00edaz como juez de instrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una demanda lleg\u00f3 al Tribunal pidiendo a Colombia que considerara la vida como algo absolutamente sagrado.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"575\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Palacio_de_Justicia_de_Colombia_Bogota-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-931\" style=\"aspect-ratio:1.7808836459554513;width:732px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Palacio_de_Justicia_de_Colombia_Bogota-1.jpg 1024w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Palacio_de_Justicia_de_Colombia_Bogota-1-300x168.jpg 300w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Palacio_de_Justicia_de_Colombia_Bogota-1-768x431.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Palacio_de_Justicia_de_Colombia_Bogota-1-18x10.jpg 18w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Palacio de Justicia de Colombia, Bogot\u00e1, Colombia<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el Tribunal analiz\u00f3 la demanda y descubri\u00f3 algo m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fachada del Palacio de Justicia vista desde el lado sureste de la Plaza de Bol\u00edvar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La posibilidad de que la vida no sea simplemente una continuaci\u00f3n biol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que obligue a una persona a permanecer viva en condiciones que considera insuportables no puede ser hero\u00edsmo moral. Puede ser crueldad disfrazada de virtud.<br><br>Para m\u00ed, leer un razonamiento que se opone a la afirmaci\u00f3n arraigada de que toda vida es siempre y absolutamente sagrada fue una inyecci\u00f3n de aire fresco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso C-239\/97, el Tribunal no dijo que cualquiera pod\u00eda morir cuando quisiera, por cualquier motivo, con la ayuda de cualquier persona. Esa es la versi\u00f3n caricaturesca de lo que temen los opositores. Lo que hizo el Tribunal fue m\u00e1s restringido y profundo. Determin\u00f3 que, en el caso de un paciente terminal que padece intensamente el sufrimiento, un m\u00e9dico que act\u00faa para poner fin a ese sufrimiento no deber\u00eda ser considerado como un asesino. El Tribunal tambi\u00e9n inst\u00f3 al Congreso a regular la cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00faltima parte es importante porque el Congreso no se apresur\u00f3 ni se apresur\u00f3 a construir un sistema limpio. Exist\u00eda la intenci\u00f3n, pero no se hizo nada. Los m\u00e9dicos dudaron. No, la mayor\u00eda de ellos se neg\u00f3 categ\u00f3ricamente, especialmente fuera de las zonas liberales de Bogot\u00e1 y Medell\u00edn. Hasta el d\u00eda de hoy, en otras partes del pa\u00eds, incluido mi propio departamento de Santander, los m\u00e9dicos simplemente se paralizaron y se niegan incluso a discutir el tema con sus pacientes que sufren, mucho menos cumplir sus solicitudes. Las instituciones se resistieron. Las familias tuvieron que hacer todo solo, a trav\u00e9s de la niebla moral, \u00e9tica y legal. Se hab\u00eda dado nacimiento a un principio constitucional, pero a\u00fan no hab\u00eda aprendido a caminar, ni mucho menos a cruzar un pasillo hospitalario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego lleg\u00f3 Julia. En 2013, ella se present\u00f3 en los tribunales para reclamar el derecho a morir con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cJulia\u201d es el seud\u00f3nimo utilizado por el Tribunal en <strong>T-970\/14<\/strong>, y ella es una de las primeras caras humanas de esta historia. Su nombre no fue revelado. Julia ten\u00eda c\u00e1ncer de colon, sufr\u00eda mucho y hab\u00eda pedido a su EPS, Coomeva, que le realizara una eutanasia. La cuesti\u00f3n ante el Tribunal era si Coomeva hab\u00eda violado sus derechos a una vida digna, a una muerte digna y a la dignidad humana al negarse a realizar el procedimiento a pesar de su solicitud y condici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Julia muri\u00f3 mientras el caso estaba en tr\u00e1mite.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Julia muri\u00f3 en el vac\u00edo entre el reconocimiento constitucional y el cumplimiento institucional, donde las burocracias se sienten m\u00e1s c\u00f3modas: no diciendo nunca no, pero tampoco diciendo s\u00ed a tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Tribunal a\u00fan dictamin\u00f3 que el da\u00f1o podr\u00eda repetirse. El caso T-970\/14 marc\u00f3 un gran paso adelante en cuanto a forzar los procedimientos para proteger el derecho del paciente. El Tribunal orden\u00f3 al Ministerio de Salud que emitiera directrices para que las instituciones de salud crearan comit\u00e9s interdisciplinarios y cumplieran con las obligaciones establecidas por la decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed es donde la historia de Colombia se vuelve tanto asombrosa como perturbadora. El derecho a morir con dignidad no surgi\u00f3 como un estricto estatuto aprobado por un legislativo tras un debate democr\u00e1tico y pac\u00edfico. Surgi\u00f3 de la experiencia de sufrimiento y litigio, contra la resistencia religiosa e institucional, y el Tribunal volvi\u00f3 a plantear la misma pregunta b\u00e1sica:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n decide?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, la respuesta de Colombia se mantuvo vinculada a la enfermedad terminal. No era nada insignificante. Era m\u00e1s de lo que muchos pa\u00edses permiten y mucho m\u00e1s de lo que la mayor\u00eda de los Estados Unidos a\u00fan permite. Pero la enfermedad terminal es una barrera que se impone de manera extra\u00f1a. Imaginamos la muerte como un reloj de cuenta atr\u00e1s. El c\u00e1ncer. La esclerosis m\u00faltiple. Seis meses. Un pron\u00f3stico. Una enfermedad que promete matarnos seg\u00fan un cronograma que el estado puede legalizar y un m\u00e9dico puede certificar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No todo el sufrimiento tiene un desenlace terminal de esa forma limpia. De hecho, sugerir\u00eda que la mayor\u00eda de ellos no lo tiene.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces el sufrimiento llega sin un reloj. Aumenta gradualmente la duraci\u00f3n de tu vida mientras se niega a predecir la fecha de tu muerte natural. Te deja vivo y legalmente competente, atrapado dentro de un futuro que ya no puedes vivir con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue all\u00ed donde Colombia sigui\u00f3 adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 22 de julio de 2021, en el caso C-233\/21, el Tribunal Constitucional elimin\u00f3 la barrera de la enfermedad terminal que es com\u00fan en muchas de las leyes recientemente aprobadas en los Estados Unidos que regulan la muerte digna. El Tribunal sostuvo que no se produce homicidio por misericordia cuando la acci\u00f3n se realiza por un m\u00e9dico con el consentimiento libre e informado del paciente, y el paciente sufre un sufrimiento f\u00edsico o psicol\u00f3gico intenso derivado de una enfermedad grave e incurable o de lesiones corporales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es esa sentencia la que me ha encontrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia apenas ha construido un sistema sin fricciones en el que las personas que sufren reciban un acompa\u00f1amiento amable a trav\u00e9s de un proceso claro y compasivo. Por favor. Esto sigue siendo Colombia. Nada aqu\u00ed es sin fricciones, excepto quiz\u00e1s un mango que se desliza de la placa mientras intentas cortarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el precedente establecido es enorme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sufrimiento pertenece a la persona que lo sufre. Punto final.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Tribunal no elimin\u00f3 los m\u00e9dicos, los criterios, el consentimiento, la revisi\u00f3n o la regulaci\u00f3n. No convirti\u00f3 la muerte en un servicio al consumidor. Pero hizo algo que me parece moralmente correcto, si no radical: se neg\u00f3 a hacer de la terminalidad la \u00fanica v\u00eda para la eutanasia supervisada por m\u00e9dicos. Reconoci\u00f3 que un ser humano puede alcanzar el final de una vida digna antes de que el cuerpo llegue al final de todas las posibilidades biol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y s\u00ed, esto incluye a extranjeros como yo. Las normas de Colombia permiten a los residentes extranjeros solicitar eutanasia, siempre que podamos demostrar que residimos aqu\u00ed durante al menos un a\u00f1o ininterrumpidamente. He vivido en Colombia durante m\u00e1s de un a\u00f1o. Esto tambi\u00e9n tiene importancia legal. Todav\u00eda hay requisitos m\u00e9dicos que cumplir y un proceso de revisi\u00f3n que seguir. Pero el hecho de ser extranjero no me hace, por s\u00ed solo, estar fuera del alcance de este derecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta es mi situaci\u00f3n hoy en d\u00eda, y ha sido as\u00ed durante semanas, si no meses. No escribo esto como un observador neutral desde una biblioteca de derecho constitucional. Lo escribo como una persona que sufre, que vive en Colombia y que intenta entender los fundamentos morales, legales y constitucionales que se encuentran bajo mis pies antes de dejarlo. Lo escribo como alguien que ha pasado la mayor parte de su vida deseando que el mundo fuera m\u00e1s justo de lo que es. Quer\u00eda que el mundo diera m\u00e1s espacio a las personas queer, a los pobres, a cualquiera que estuviera fuera de cualquier categor\u00eda estrecha que se considerara normal en esa d\u00e9cada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, al final de mi vida, me encuentro cara a cara con otra pregunta de justicia:<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/jon-and-michael.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-935\" style=\"aspect-ratio:1.3333424762740689\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/jon-and-michael.jpg 1024w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/jon-and-michael-16x12.jpg 16w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/jon-and-michael-300x225.jpg 300w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/jon-and-michael-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n es el due\u00f1o de mi sufrimiento?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n es el due\u00f1o de mi dolor?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay personas que responder\u00edan r\u00e1pidamente: Dios la tiene. El Estado la tiene. La medicina la tiene. Cualquiera, aparentemente, excepto la persona que se despierta dentro de ella cada ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Tribunal de Colombia no lleg\u00f3 a la soberan\u00eda personal absoluta sobre la muerte. Siguen aplic\u00e1ndose los criterios m\u00e9dicos y la revisi\u00f3n legal. Y en <strong>C-164\/22<\/strong>, El Tribunal ampli\u00f3 el panorama constitucional al suicidio asistido por medios m\u00e9dicos en condiciones similarmente definidas: participaci\u00f3n m\u00e9dica, consentimiento libre e informado y sufrimiento f\u00edsico o psicol\u00f3gico intenso derivado de una enfermedad grave e incurable o de una lesi\u00f3n corporal. <a href=\"https:\/\/www.corteconstitucional.gov.co\/comunicados\/Comunicado%2015%20-%20Mayo%2011%20de%202022.pdf?utm_source=chatgpt.com\">Tribunal Constitucional<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta distinci\u00f3n es importante para los abogados. La eutanasia y el suicidio asistido por m\u00e9dicos no son lo mismo. En la eutanasia, el m\u00e9dico realiza la acci\u00f3n que causa la muerte. En el suicidio asistido por m\u00e9dicos, el paciente realiza la \u00faltima acci\u00f3n con asistencia m\u00e9dica. Para muchas personas, la distinci\u00f3n moral es enorme. Para otros, es m\u00e1s limitada. Para m\u00ed, la terminolog\u00eda importa menos que el reconocimiento que se encuentra debajo: existen circunstancias en las que la ley no deber\u00eda considerar como delito la muerte elegida por una persona competente, una patolog\u00eda o un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Compared with the United States, the contrast is striking. The Oregon-style death-with-dignity model generally requires that a person be an adult, capable of making health-care decisions, and diagnosed with a terminal illness expected to lead to death within six months. Oregon removed its residency requirement in 2023, but the six-month terminal-illness requirement remains central to the law. Vermont\u2019s statute uses similar six-month terminal-condition language. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Estados Unidos la pregunta a menudo es: \u00bfest\u00e1s muriendo lo suficientemente pronto, en la jurisdicci\u00f3n adecuada, de la manera adecuada, con el diagn\u00f3stico adecuado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta para personas como yo que vivimos en Colombia, tras el caso C-233\/21, es diferente: \u00bfpadece usted intensamente una enfermedad grave e incurable o una lesi\u00f3n corporal, est\u00e1 adoptando una decisi\u00f3n libre y fundamentada, y \u00bfexige la dignidad que la ley deje de considerar la supervivencia biol\u00f3gica como la \u00fanica respuesta aceptable?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para m\u00ed esa diferencia no tiene nada que ver con la teor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es la diferencia entre decirte: \u201cTu dolor es terrible, pero no est\u00e1s muriendo de forma correcta\u201d, y preguntarte: \u201c\u00bfQu\u00e9 significa dignidad en tu vida real?\u201d Mi respuesta es la \u00fanica que importa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda hay obst\u00e1culos. Por supuesto que hay.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un tribunal puede incorporar la dignidad en la doctrina, pero un m\u00e9dico a\u00fan tiene que atender el tel\u00e9fono. Una persona que sufre a\u00fan tiene que reunir los registros m\u00e9dicos, permisos y traducciones, y encontrar a las personas que lo ayuden mientras tambi\u00e9n est\u00e1 suficientemente enferma como para necesitar el tratamiento en primer lugar. El Ministerio de Salud de Colombia ha emitido normas procesales para las solicitudes de eutanasia y comit\u00e9s interdisciplinarios, y esas normas mismas existen porque las decisiones judiciales ten\u00edan que ponerse en pr\u00e1ctica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed es donde cualquier versi\u00f3n rom\u00e1ntica de la historia tiene que parar y inclinarse, si no quebrar un pie ante el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que exista un derecho legal y constitucional no es lo mismo que garantizar el acceso a ese derecho. Algunas partes de Colombia no solo carecen de un especialista dispuesto a discutir la eutanasia, sino que tambi\u00e9n carecen de carreteras o hospitales confiables, o incluso de la seguridad b\u00e1sica. La gente todav\u00eda vive all\u00ed. \u00a1Amor, sexo, comida, bebida, mierda y muerte all\u00ed! La Constituci\u00f3n puede hablar en Bogot\u00e1, pero la pregunta siempre es si alguien la puede escuchar al final de la carretera.<br><br>En 2024, Bogot\u00e1 y Medell\u00edn representaron el 296 de los 352 procedimientos de eutanasia oficialmente registrados en Colombia, o el 84,1%. El resto del pa\u00eds en su conjunto sum\u00f3 solo 56.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi Colombia no es Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso no puedo escribir esto como si Colombia hubiera resuelto el problema de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia ha transformado el sufrimiento o ha convertido la medicina en compasi\u00f3n de manera m\u00e1gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y Colombia ciertamente no ha hecho que los derechos humanos m\u00e1s bellos est\u00e9n igualmente accesibles a todos los colombianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero a los ojos de este gringo, Colombia ha hecho algo extraordinario. A trav\u00e9s de su Corte Constitucional, a trav\u00e9s de casos que empezaron en contradicci\u00f3n y continuaron a trav\u00e9s del dolor, el pa\u00eds ha comenzado a reconocer que una vida digna de vivir no puede reducirse a un simple latido del coraz\u00f3n, y que la persona que vive el sufrimiento tiene autoridad moral sobre ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es el regalo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y s\u00ed, s\u00e9 lo cargado que es esa palabra. Regalo. Suena demasiado bonito para algo que implica dolor, enfermedad, miedo, Michael, y las cuestiones pr\u00e1cticas de lo que sucede con un cuerpo despu\u00e9s de que finaliza una vida. Para m\u00ed, quedan demasiados detalles sin resolver para poder pretender la certeza. No estoy escribiendo un manual ni invitando a nadie a elegir lo que yo elija.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estoy diciendo que Colombia me ha brindado una posibilidad legal y moral que no sab\u00eda que necesitar\u00eda o que deseaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda no he tenido a alguien que me conozca realmente decir: \u201cNo debes hacer esto.\u201d Algunos han dicho que no lo elegir\u00edan para s\u00ed mismos. Eso es diferente. Algunos se han asustado. Algunos se han sentido tristes. Algunos han guardado silencio porque \u00bfqu\u00e9 demonios dir\u00e1 alguien a un amigo que le dice que est\u00e1 dispuesto a morir? Pero las personas que est\u00e1n lo suficientemente cerca para ver la situaci\u00f3n completa no han respondido pregunt\u00e1ndome, ni mucho menos orden\u00e1ndome que permanezca vivo para su comodidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una querida amiga colombiana me dijo: \u201cTu elecci\u00f3n se convierte en mi elecci\u00f3n, porque eres mi familia y mi amor.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso no es indiferencia. Es amor haciendo una de las cosas m\u00e1s dif\u00edciles que el amor puede hacer: no convertir su propio miedo en una orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra cultura no es muy buena en eso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra cultura es muy buena para prevenir la muerte en el sentido m\u00e1s literal. Mantener el coraz\u00f3n pulsando. Mantener los pulmones funcionando. Luego llam\u00e9mosle compasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces es la compasi\u00f3n. Quiero dejar claro esto. Si alguien se encuentra al borde de un acto impulsivo, si alguien est\u00e1 atrapado en un momento que podr\u00eda pasar si se interrumpe, entonces interrumpa. Por favor. Interrumpa. La l\u00ednea telef\u00f3nica de ayuda deber\u00eda existir. La mano humana deber\u00eda llegar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no todas las conversaciones sobre la muerte selectiva son as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una cultura que no puede distinguir entre la autodestrucci\u00f3n impulsiva y un adulto competente que busca una muerte legal y supervisada por un m\u00e9dico tras un sufrimiento prolongado no est\u00e1 protegiendo la vida. Est\u00e1 protegiendo a s\u00ed misma de la complejidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No espero que todos entiendan mi decisi\u00f3n. Algunas personas que amo nunca lo elegir\u00edan para s\u00ed mismos. Puedo aceptarlo. Lo que importa es si pueden aceptar que pueda elegir de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda hay botellas de pastillas sobre la mesa junto a mi computadora. Hay un andador cerca. El caf\u00e9 se est\u00e1 poniendo fr\u00edo. Mi propio camino no est\u00e1 definido, y reconocer mi derecho no me ha liberado del trabajo de intentar ejercerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero importa que pueda tener esta conversaci\u00f3n con un m\u00e9dico y pedir algo que mi pa\u00eds adoptante reconoce como un derecho. No tengo que empezar persuadiendo a todo un pa\u00eds de que la pregunta es leg\u00edtima. Otras personas ya lucharon por eso antes de que supiera que tendr\u00eda motivos para agradecerles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vine aqu\u00ed con la esperanza de que Michael y yo pudi\u00e9ramos tener una vida que quer\u00edamos vivir. Ahora intento entender c\u00f3mo podr\u00eda terminar esa vida para m\u00ed. Colombia me ha dado voz en eso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es un regalo que no habr\u00eda podido entender cuando llegamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n decide?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo hago.<\/p>\n\n\n\n<script src=\"https:\/\/storage.ko-fi.com\/cdn\/scripts\/overlay-widget.js\"><\/script>\n<script>\n  kofiWidgetOverlay.draw('jonkcmo', {\n    'type': 'floating-chat',\n    'floating-chat.donateButton.text': 'Support Us',\n    'floating-chat.donateButton.background-color': '#d9534f',\n    'floating-chat.donateButton.text-color': '#fff'\n  });\n<\/script>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>While I have spent more than a year now living in Colombia, I know better than to ever think that my Colombia is Colombia. My Colombia has porters screening visitors at the front door. 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