{"id":523,"date":"2026-08-01T22:57:34","date_gmt":"2026-08-01T22:57:34","guid":{"rendered":"https:\/\/jondbarnett.com\/?p=523"},"modified":"2026-08-20T21:24:49","modified_gmt":"2026-08-20T21:24:49","slug":"running-into-reality","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jondbarnett.com\/es\/2026\/08\/01\/running-into-reality\/","title":{"rendered":"Tropezando con la realidad"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"wp-block-heading\">Huyendo a Colombia \u2014 Parte 4<\/h4>\n\n\n<style>.kb-image523_b69239-c2.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_b69239-c2 .kb-image-is-ratio-size{max-width:-1003px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_b69239-c2.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_b69239-c2 .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_b69239-c2 figure{max-width:-1003px;}.kb-image523_b69239-c2 .image-is-svg, .kb-image523_b69239-c2 .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_b69239-c2 .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_b69239-c2\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"651\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CT-scan-of-spine2-651x1024.png\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-532\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CT-scan-of-spine2-651x1024.png 651w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CT-scan-of-spine2-191x300.png 191w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CT-scan-of-spine2-8x12.png 8w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CT-scan-of-spine2.png 685w\" sizes=\"auto, (max-width: 651px) 100vw, 651px\" \/><figcaption><em>La caja de fusi\u00f3n espinal de titanio es un obst\u00e1culo para<\/em><br><em>im\u00e1genes y claridad en esta tomograf\u00eda computarizada de la espalda y la pelvis.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vine a Colombia para seguir movi\u00e9ndome.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de que Michael y yo nos mud\u00e1ramos a Bucaramanga hace m\u00e1s de un a\u00f1o, ya hab\u00edamos pasado meses explorando el pa\u00eds, a veces juntos, a veces yo solo. A menudo caminaba cuatro, seis, a veces ocho o diez kil\u00f3metros al d\u00eda por barrios y ciudades andinas. Document\u00e9 destinos en Google Maps. Mi monitor de actividad f\u00edsica me manten\u00eda honesto. Com\u00ed mejor, baj\u00e9 de peso y report\u00e9 mi progreso en las redes sociales con el entusiasmo de alguien que cre\u00eda haber descubierto una cura que nadie le hab\u00eda recetado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia me estaba haciendo m\u00e1s saludable. Ten\u00eda la evidencia para demostrarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al menos esa fue la historia que cont\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sab\u00eda que hab\u00eda explicaciones menos rom\u00e1nticas. Estaba m\u00e1s activo porque todo era nuevo y no faltaba la estimulaci\u00f3n sensorial. Estaba comiendo de otra manera. Quiz\u00e1s casi cualquier pa\u00eds me habr\u00eda sacado de mi inercia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, cre\u00eda que hab\u00eda algo diferente en Colombia. Magia puede ser una palabra demasiado f\u00e1cil, pero nunca he encontrado una mejor. Los amigos colombianos hablaban abiertamente de la realidad m\u00e1gica, sin hacer ning\u00fan esfuerzo por disiparla. El pa\u00eds segu\u00eda sorprendi\u00e9ndome. Me llev\u00f3 de la mano. Me sedujo con otra ciudad, otra amistad, otro camino de monta\u00f1a, otra versi\u00f3n de mi vida que no sab\u00eda que a\u00fan estaba disponible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para cuando nos mudamos, el sue\u00f1o parec\u00eda puesto a prueba en lugar de ser impulsivo. Hab\u00eda hecho mis deberes, mi debida diligencia. Hab\u00eda hecho preguntas, comparado costos, estudiado vecindarios, aprendido sobre visas y atenci\u00f3n m\u00e9dica, e intentado imaginar lo que dos hombres gay que envejec\u00edan necesitar\u00edan para construir una vida all\u00ed. El Airbnb que alquilamos para una estancia de prueba se convirti\u00f3 en nuestro apartamento casi como si nos lo hubieran entregado. Javi y Suly se sent\u00edan como de la familia. Jackson se mud\u00f3 desde C\u00facuta y se convirti\u00f3 en la persona capaz de hacer que casi cualquier problema colombiano pareciera tener soluci\u00f3n. Amigos nos visitaron. Nuevos amigos aparecieron. Volvimos a ser mariposas sociales. Michael aprendi\u00f3 a ir al mercado solo casi sin saber espa\u00f1ol, usando un traductor de bolsillo o su tel\u00e9fono.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia comenz\u00f3 como mi aventura, pero Michael la hizo <em>nuestro<\/em>. Hizo eso por un amor profundo y duradero, incluso cuando su confianza en la aventura en s\u00ed era menos que total.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me sent\u00eda m\u00e1s c\u00f3modo aqu\u00ed que Michael. Estaba en mi elemento incluso cuando no pod\u00eda entender lo que la gente dec\u00eda. La sordera ya me hab\u00eda entrenado para diferentes formas de comunicaci\u00f3n. Estaba acostumbrado a leer rostros, adivinar el contexto, perderme media oraci\u00f3n, transcribir el habla para poder leerla en una pantalla y encontrar el modo de salir adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces le hablaba lo suficiente en espa\u00f1ol a un conductor de Uber como para que asumiera que entend\u00eda el idioma. Luego me respond\u00eda a toda velocidad y yo levantaba las manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00a1Vaya, vaya, vaya. No entiendo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sacaba mi aud\u00edfono de color azul brillante de detr\u00e1s de la oreja y lo dejaba colgar mientras explicaba, <em>casi sordo<\/em>\u2014Casi soy sordo. Luego tal vez agregaba mi frase muy practicada de que tampoco entend\u00eda alem\u00e1n, chino, ruso o ingl\u00e9s. Mis payasadas, y sin duda mi acento, inevitablemente provocaban una risa. Hab\u00edamos conectado, incluso si necesit\u00e1bamos el traductor de bolsillo para continuar nuestra visita.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_f6e98e-1c.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_f6e98e-1c .kb-image-is-ratio-size{max-width:550px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_f6e98e-1c.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_f6e98e-1c .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_f6e98e-1c figure{max-width:550px;}.kb-image523_f6e98e-1c .image-is-svg, .kb-image523_f6e98e-1c .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_f6e98e-1c .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_f6e98e-1c\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"800\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-in-colombian-colors3-rotated.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-537\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-in-colombian-colors3-rotated.jpg 600w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-in-colombian-colors3-225x300.jpg 225w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-in-colombian-colors3-9x12.jpg 9w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption><em>Michael es un fan\u00e1tico de los deportes. <br>Parece haber tenido pocos problemas para adoptar el f\u00fatbol y la tricolor de Colombia.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Michael no ten\u00eda una rutina as\u00ed. Hab\u00eda empezado a estudiar espa\u00f1ol, pero a\u00fan no se sent\u00eda c\u00f3modo us\u00e1ndolo con extra\u00f1os, aunque le encantaba practicar con nuestros visitantes colombianos. Hab\u00eda venido porque llev\u00e1bamos m\u00e1s de cuarenta y cinco a\u00f1os siendo pareja y porque me amaba. Hab\u00eda estado conmigo a trav\u00e9s de innumerables desaf\u00edos, incluidas graves amenazas de salud, y no iba a perderme por este \u00faltimo acto de locura. Hab\u00eda cosas de Colombia que le encantaban de verdad y su confianza iba en aumento, pero nunca habr\u00eda elegido esta vida por iniciativa propia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Esa distinci\u00f3n import\u00f3 m\u00e1s tarde, cuando la persona que lo hab\u00eda ayudado a hacer legible a Colombia ya ni siquiera pod\u00eda salir del apartamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2022 \u2022 \u2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la mayor parte de mi vida adulta, hab\u00eda acariciado una idea de c\u00f3mo mi cuerpo podr\u00eda fallar eventualmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me diagnosticaron VIH en 1998, despu\u00e9s de haber vivido los peores a\u00f1os de la epidemia del SIDA. Durante mucho tiempo, el VIH no fue meramente una condici\u00f3n m\u00e9dica cr\u00f3nica. Era un pron\u00f3stico. La gente mor\u00eda de infecciones oportunistas, neumon\u00eda por pneumocystis, sarcoma de Kaposi y enfermedades de las que la mayor\u00eda de nosotros jam\u00e1s hab\u00eda o\u00eddo hablar hasta que empezaron a matar a nuestros amigos. A muchos, demasiados, de nuestros amigos. La epidemia devast\u00f3 nuestro c\u00edrculo social gay de la misma manera que una tormenta de granizo pod\u00eda arrasar con las cosechas en la granja del oeste de Kansas donde crec\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso despu\u00e9s de que un tratamiento efectivo cambi\u00f3 el pron\u00f3stico, esos a\u00f1os dejaron una huella. En alg\u00fan lugar del fondo de mi mente, todav\u00eda imaginaba que la amenaza final vendr\u00eda de mi sistema inmunol\u00f3gico, mi coraz\u00f3n, mi cerebro, alguna otra falla org\u00e1nica, una infecci\u00f3n extra\u00f1a o el c\u00e1ncer esperando su oportunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca imagin\u00e9 que la lucha decisiva de mi vejez ser\u00eda con mi esqueleto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi cuerpo ya estaba parcialmente reconstruido con metal. Me hab\u00eda sometido a un reemplazo total de cadera y a una cirug\u00eda lumbar mayor. Una caja de titanio que fusionaba permanentemente cinco v\u00e9rtebras lumbares se hab\u00eda vuelto una parte importante de mi columna. Un implante coclear descansaba dentro de mi cr\u00e1neo. Bromeaba con mis amigos diciendo que era <em>bi\u00f3nico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1os antes, esas intervenciones hab\u00edan devuelto habilidades que el dolor me hab\u00eda arrebatado, pero no me hab\u00edan ense\u00f1ado confianza en la medicina. Medicare y mi seguro complementario hab\u00edan pagado las cuentas, pero hab\u00eda costos que nunca aparec\u00edan en el estado de cuenta de un hospital. No eran procedimientos menores. Eran actos mayores, invasivos \u2014incluso brutales\u2014 cometidos contra mi cuerpo. Me ense\u00f1aron el costo de la restauraci\u00f3n: anestesia, hospitalizaci\u00f3n, cortes, tornillos y placas, semanas de recuperaci\u00f3n y la entrega de mi cuerpo a personas que promet\u00edan que el trauma valdr\u00eda la pena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que cuando un dolor nuevo pero familiar comenz\u00f3 en mi pelvis, mi respuesta no fue, <em>Ellos pueden arreglar esto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue, <em>Ah, mierda. Otra vez no.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No quer\u00eda otra gran reparaci\u00f3n o reemplazo. Un bloqueo epidural era una cosa: unas horas, una aguja y a casa. Otra cirug\u00eda invasiva era otra muy distinta. Estaba empezando a poner l\u00edmites a lo que dejar\u00eda que la medicina me hiciera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al principio, el dolor no requer\u00eda una decisi\u00f3n. Se pod\u00eda manejar con paracetamol, descanso o menor actividad. Una vez que se deten\u00eda, dejaba de pensar en \u00e9l. Ese era uno de mis h\u00e1bitos m\u00e1s antiguos. Si un problema disminu\u00eda, trataba la disminuci\u00f3n como una soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No entend\u00eda cu\u00e1nta negaci\u00f3n pod\u00eda disfrazarse de resiliencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las primeras advertencias que no pude justificar lleg\u00f3 en septiembre de 2025, unos tres meses despu\u00e9s de que nos mud\u00e1ramos a Bucaramanga, cuando Jos\u00e9 de Ibagu\u00e9 nos visit\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jos\u00e9\u2014No Way Jos\u00e9, como a veces le dec\u00edamos cari\u00f1osamente\u2014era uno de los amigos colombianos que conoc\u00edamos desde hace m\u00e1s tiempo. Se nos hab\u00eda unido en M\u00e9xico en 2022, cuando empezamos a buscar un nuevo lugar para vivir, y r\u00e1pidamente se convirti\u00f3 en parte de nuestra familia elegida. Sigue siendo parte de nuestra vida colombiana. A Michael le ten\u00eda un cari\u00f1o especial. Quer\u00eda mostrarles a ambos un lugar que hab\u00eda descubierto durante una visita anterior: el Bosque de los Caminantes.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jose-mikey-jon-hiking-bucaramanga2-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-548\" style=\"width:499px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jose-mikey-jon-hiking-bucaramanga2-768x1024.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jose-mikey-jon-hiking-bucaramanga2-225x300.jpg 225w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jose-mikey-jon-hiking-bucaramanga2-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jose-mikey-jon-hiking-bucaramanga2-9x12.jpg 9w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jose-mikey-jon-hiking-bucaramanga2.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>En el sendero con No Way Jos\u00e9 en el Bosque de los Caminantes.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bosque forma parte de las monta\u00f1as boscosas a lo largo del l\u00edmite oriental de la ciudad. Bucaramanga se amolda con gracia en torno a las monta\u00f1as que la abracan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El acceso fue f\u00e1cil. Un camino de dos carriles, bastante plano y sin baches, se internaba en el bosque y pasaba junto a un peque\u00f1o grupo de casas. Un letrero modesto se\u00f1alaba hacia el inicio de un sendero casi sin explicaci\u00f3n. No hab\u00eda centro de visitantes, ni mapas tranquilizadores, ni un guardabosques que nos dijera lo que nos esperaba. Simplemente hab\u00eda un sendero que se adentraba en los \u00e1rboles. Ni siquiera el habitualmente confiable Google Maps estaba preparado para guiarnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda completado esta ruta el a\u00f1o anterior con Javi y Suly, as\u00ed que sab\u00eda qu\u00e9 esperar. Era agreste pero manejable: ra\u00edces, rocas, cambios bruscos de elevaci\u00f3n y desv\u00edos marcados justito lo como para evitar que nos perdi\u00e9ramos por completo. A mitad de camino por el bosque se erig\u00eda una gran plataforma circular abandonada, tal vez alguna vez la base de un tanque de agua, de unos treinta o cuarenta pies de ancho, con una vista de la ciudad: un mirador. Casi tres kil\u00f3metros m\u00e1s adelante, el sendero termin\u00f3 por salir de nuevo a la civilizaci\u00f3n al otro lado del bosque, a varias cuadras de cualquier lugar conveniente para pedir un Uber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa caminata anterior, un bast\u00f3n se hab\u00eda sentido como equipo de senderismo com\u00fan, no como una declaraci\u00f3n de discapacidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta vez los tres est\u00e1bamos sufriendo. Michael era siete a\u00f1os mayor que yo y no estaba hecho para caminatas exigentes. Jos\u00e9 era m\u00e1s joven, pero tampoco era un fan\u00e1tico del ejercicio. Sus jadeos me daban cobertura. Pod\u00eda fingir, por un rato, que mis propias paradas eran el cansancio normal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero me estaba deteniendo m\u00e1s seguido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un video de la caminata, puedo o\u00edrme respirar con dificultad. Recuerdo que mi coraz\u00f3n trabajaba demasiado. Sobre todo, recuerdo el dolor en mis caderas \u2014o lo que entonces llamaba mis caderas\u2014 volvi\u00e9ndose m\u00e1s agudo con cada subida y cada paso irregular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan no hab\u00edamos llegado al mirador. Est\u00e1bamos tal vez a un kil\u00f3metro del inicio del sendero cuando comprend\u00ed la geograf\u00eda \u2014y la gravedad\u2014 de la decisi\u00f3n. Dar media vuelta segu\u00eda siendo m\u00e1s corto que continuar kil\u00f3metro y medio m\u00e1s. Si avanzaba mucho m\u00e1s, la salida m\u00e1s cercana pronto estar\u00eda delante de nosotros, a trav\u00e9s de un terreno que ya no estaba seguro de poder cruzar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me sent\u00e9 de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pod\u00eda seguir adelante y esperar que mi cuerpo resistiera lo suficiente como para llegar al otro lado. O pod\u00eda dar la vuelta ahora y renunciar al mirador, al resto del bosque y al hombre que cre\u00eda que a\u00fan era.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le dije a Michael y a Jos\u00e9 que no pod\u00eda continuar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ninguno argument\u00f3. Ya hab\u00edan visto mi lucha y no necesitaban convencimiento ni explicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Regresamos. Para cuando llegamos al punto de recogida de Uber, las frecuentes paradas para descansar ya no eran suficientes. No pod\u00eda dar un paso m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie habl\u00f3 de la decepci\u00f3n. No hab\u00eda nada \u00fatil que decir. Hab\u00eda intentado una caminata que ya hab\u00eda completado antes, en un lugar que quer\u00eda compartir con las personas que amaba, y mi cuerpo hab\u00eda tomado la decisi\u00f3n por todos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa fue la primera vez que el dolor emiti\u00f3 una instrucci\u00f3n que no pude ignorar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O hiere, o deja de moverte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de eso, la instrucci\u00f3n me sigui\u00f3 a casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2022 \u2022 \u2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Caminar dej\u00f3 de ser algo que simplemente hac\u00eda al levantarme. Antes de aceptar una salida, comenc\u00e9 a negociar conmigo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 tan lejos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 tipo de pavimento?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfHabr\u00eda alg\u00fan lugar para sentarse?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1nto tendr\u00eda que llevarme a casa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 precio pagar\u00eda ma\u00f1ana?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s tarde describir\u00eda la sensaci\u00f3n como dejar de ser el conductor de mi propio cuerpo. El dolor estaba sentado en el asiento del conductor. Y al igual que yo, era sordo a las s\u00faplicas de clemencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las distancias segu\u00edan contray\u00e9ndose. Tal vez un kil\u00f3metro. Luego diez cuadras. Despu\u00e9s unas pocas. Con el tiempo, caminar hasta el mercado local y volver se convirti\u00f3 en una excursi\u00f3n, a veces en una odisea. La disminuci\u00f3n de mi capacidad para caminar no fue una l\u00ednea recta. Algunos d\u00edas eran mejores que otros. Si me exced\u00eda en un mal d\u00eda, pod\u00eda necesitar dos o tres d\u00edas para recuperarme. Un buen d\u00eda a\u00fan pod\u00eda convencerme de que todo el problema hab\u00eda sido exagerado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Javi y Suly eran j\u00f3venes, activos y estaban acostumbrados a invitarnos a caminatas por la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00a1Vamos, Papi! Vamos al Parque San P\u00edo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda quer\u00eda ser la persona que dec\u00eda que s\u00ed. No soportaba la decepci\u00f3n en el rostro de Javi cuando dec\u00eda que no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDe acuerdo. V\u00e1monos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00edamos caminar tres o cuatro cuadras antes de que yo tuviera que parar y sentarme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cD\u00e9jame descansar un poco.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una pausa alguna vez hab\u00eda sido parte de una caminata. Ahora las pausas se estaban convirtiendo en la caminata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dej\u00e9 de elegir los senderos forestales agrestes, los r\u00edos rocosos y las cascadas, y comenc\u00e9 a buscar caminos llanos en los parques de la ciudad. Las pendientes se convirtieron en algo que deb\u00eda evitar siempre que fuera posible. Un bast\u00f3n de caminata se transform\u00f3 en dos bastones n\u00f3rdicos sujetos a mis mu\u00f1ecas. Me permit\u00edan transferir un poco de peso a la parte superior de mi cuerpo, mejoraban mi estabilidad y extend\u00edan mi alcance, pero solo de manera temporal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres meses despu\u00e9s de regresar al bosque, ped\u00ed un andador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era un andador de tres ruedas de un azul brillante de Amazon. El color combinaba con mis aud\u00edfonos e implante coclear de color azul caribe\u00f1o y se hab\u00eda convertido casi en un color accesorio para m\u00ed. Era liviano, plegable y menos voluminoso que los andadores est\u00e1ndar de cuatro ruedas que hab\u00eda visto. Pod\u00eda golpear un soporte con la rodilla, juntar las manijas y pasarlo por puertas estrechas y salas de espera llenas de gente. Cab\u00eda f\u00e1cilmente en el maletero o incluso en el asiento trasero de un Uber.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_165ebd-dc.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_165ebd-dc .kb-image-is-ratio-size{max-width:567px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_165ebd-dc.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_165ebd-dc .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_165ebd-dc figure{max-width:567px;}.kb-image523_165ebd-dc .image-is-svg, .kb-image523_165ebd-dc .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_165ebd-dc .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_165ebd-dc\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"733\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/rollator-on-roof-1024x733.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-549\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/rollator-on-roof-1024x733.jpg 1024w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/rollator-on-roof-300x215.jpg 300w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/rollator-on-roof-768x549.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/rollator-on-roof-18x12.jpg 18w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/rollator-on-roof.jpg 1476w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>El andador azul demostr\u00f3 ser una de las mejores decisiones que tom\u00e9. Se volvi\u00f3 indispensable y se puede ver en la mayor\u00eda de las fotos que me incluyen este a\u00f1o.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo eleg\u00ed aunque no tuviera asiento. Muchos andadores con ruedas permiten detenerse, darse la vuelta y sentarse. El m\u00edo ten\u00eda una bolsa de almacenamiento en su lugar. Extra\u00f1\u00e9 el asiento casi de inmediato, aunque la bolsa pas\u00f3 a formar parte de la vida diaria. La usaba para las compras, la ropa sucia y la ropa que llevaba del dormitorio a la sala para poder vestirme donde sentarse fuera m\u00e1s f\u00e1cil. A menudo reemplazaba mi mochila, lo que reduc\u00eda el peso sobre mi columna y mi pelvis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia fue inmediata. No hab\u00eda comprendido cu\u00e1nt alivio pod\u00eda provenir de quitarle peso a las caderas y pasarlo a los brazos. En pisos lisos, el andador fue un excelente dispositivo de asistencia para m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Afuera era otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las banquetas de Bucaramanga est\u00e1n llenas de grietas, huecos, cambios bruscos de nivel y reparaciones improvisadas. El obst\u00e1culo m\u00e1s peque\u00f1o pod\u00eda desviar la rueda delantera hacia un lado. Con solo tres ruedas, el andador pod\u00eda convertirse en un peligro de volcamiento. Nunca perd\u00ed el control por completo, pero aprend\u00ed a no confiar en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me adapt\u00e9, porque la adaptaci\u00f3n se hab\u00eda vuelto mi especialidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acera del lado este de la Carrera 29, la calle en la que est\u00e1 nuestro apartamento, era m\u00e1s lisa que la del oeste. Empec\u00e9 a cruzar la calle dos veces solo para ganar dos o tres cuadras de viaje m\u00e1s seguro camino a mi mercado de barrio preferido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al principio, el andador era opcional en estas caminatas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final, no fue as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que el dolor empeoraba progresivamente durante los meses siguientes, comenc\u00e9 a colgar mi cuerpo de las asas del andador, encorv\u00e1ndome y usando la parte superior del cuerpo para quitar algo de mi peso de la parte que me dol\u00eda. M\u00e1s tarde, un m\u00e9dico me mir\u00f3 y me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 lo estaba usando de esa manera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo haber mirado hacia atr\u00e1s como si \u00e9l hubiera preguntado por qu\u00e9 un hombre que se estaba ahogando se aferraba a una cuerda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sab\u00eda que no era la forma recetada de usar un andador. Para m\u00ed, era la \u00fanica manera honesta de encontrar alivio a un dolor implacable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi al mismo tiempo, intent\u00e9 burlar todo el problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 30 de diciembre compr\u00e9 un monopat\u00edn Segway usado a trav\u00e9s de Mercado Libre \u2014piensen en una mezcla entre Amazon y eBay\u2014 por tres millones de pesos colombianos, unos seiscientos d\u00f3lares en ese momento. Lo justifiqu\u00e9 con los treinta y seis meses sin intereses del vendedor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No era un juguete, aunque al principio exactamente as\u00ed se sent\u00eda. Era un patinete el\u00e9ctrico serio de dos ruedas con neum\u00e1ticos, r\u00e1pido y potente, dise\u00f1ado para el transporte. Pens\u00e9 que hab\u00eda encontrado la respuesta a la movilidad.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_4fc1a4-2e.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_4fc1a4-2e .kb-image-is-ratio-size{max-width:540px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_4fc1a4-2e.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_4fc1a4-2e .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_4fc1a4-2e figure{max-width:540px;}.kb-image523_4fc1a4-2e .image-is-svg, .kb-image523_4fc1a4-2e .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_4fc1a4-2e .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_4fc1a4-2e\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"721\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-on-scooter-721x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-550\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-on-scooter-721x1024.jpg 721w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-on-scooter-211x300.jpg 211w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-on-scooter-768x1091.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-on-scooter-1082x1536.jpg 1082w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-on-scooter-8x12.jpg 8w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/michael-on-scooter.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 721px) 100vw, 721px\" \/><figcaption><em>Mikey dando una vuelta en el monopat\u00edn el\u00e9ctrico. <br>Habr\u00eda sido una opci\u00f3n de movilidad perfecta...<br>si fu\u00e9ramos unos 30 a\u00f1os m\u00e1s j\u00f3venes.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de caminar, podr\u00eda andar en bicicleta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera vez que lo us\u00e9, fue de lo mejor. Aprend\u00ed en cuesti\u00f3n de minutos a pararme y mantener el equilibrio casi como si estuviera andando en bicicleta. Un domingo, cuando las calles estaban casi vac\u00edas, se sinti\u00f3 f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tr\u00e1fico ordinario lo cambi\u00f3 todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para andar con seguridad, ten\u00eda que mirar hacia atr\u00e1s, vigilar los autos, reaccionar con rapidez y girar la cabeza sin marearme. Mis reflejos ya no eran lo suficientemente r\u00e1pidos para ese entorno. A\u00fan me dol\u00edan las caderas simplemente por pararme y mantener el equilibrio sobre esa maldita cosa. Javi y Suly vinieron para el viaje inaugural, y su preocupaci\u00f3n era dif\u00edcil de ignorar. Jackson me dijo sin rodeos que no lo manejara en las calles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un domingo, fui en monopat\u00edn a un vecindario adyacente a poco m\u00e1s de dos kil\u00f3metros de distancia. Cruzar las calles principales era un l\u00edo, incluso en domingo. En una pendiente pronunciada, el monopat\u00edn batall\u00f3 y tuve que bajarme y empujarlo, lo que me irrit\u00f3 las caderas. En otro punto, lo cargu\u00e9 por unas escaleras para llegar a un cruce peatonal porque no confiaba en m\u00ed mismo en medio del tr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Disfrut\u00e9 us\u00e1ndolo durante la Ciclov\u00eda, cuando la ciudad cerr\u00f3 una calle principal a los carros para los caminantes, trotadores y ciclistas. Los organizadores se hicieron de la vista gorda ante el viejo gringo en monopat\u00edn. Andar en \u00e9l se sent\u00eda un poco como hacer trampa al prop\u00f3sito del evento, pero aun as\u00ed lo hice. De vuelta en casa, a algunos amigos locales y visitantes les encant\u00f3 montarlo. Eran j\u00f3venes, colombianos y entend\u00edan el tr\u00e1fico mejor que yo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El monopat\u00edn hab\u00eda prometido libertad. En la pr\u00e1ctica, requer\u00eda habilidades que ya estaba perdiendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eventualmente se lo di a Jackson.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por un tiempo, sin embargo, el andador y el monopat\u00edn coexistieron en el departamento como versiones competitivas de mi futuro. El uno dec\u00eda que necesitaba ayuda. El otro dec\u00eda que a\u00fan pod\u00eda volar por la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambos eran ciertos.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_3c5a6b-70.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_3c5a6b-70 .kb-image-is-ratio-size{max-width:585px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_3c5a6b-70.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_3c5a6b-70 .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_3c5a6b-70 figure{max-width:585px;}.kb-image523_3c5a6b-70 .image-is-svg, .kb-image523_3c5a6b-70 .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_3c5a6b-70 .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_3c5a6b-70\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"577\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/walkerandscooterinhallway-ezgif.com-resize-1-1024x577.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-579\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/walkerandscooterinhallway-ezgif.com-resize-1-1024x577.jpg 1024w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/walkerandscooterinhallway-ezgif.com-resize-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/walkerandscooterinhallway-ezgif.com-resize-1-768x433.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/walkerandscooterinhallway-ezgif.com-resize-1-18x10.jpg 18w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/walkerandscooterinhallway-ezgif.com-resize-1.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>El andador con ruedas y el monopat\u00edn nunca fueron realmente competidores.<br>Uno fue divertido, el otro m\u00e1s \u00fatil. <br>Pero solo uno sobrevivi\u00f3 al corte final para ser permitido<br>consumir valioso espacio en el departamento.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u2022 \u2022 \u2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de mi sincera promesa antes de salir de Estados Unidos de evitar la intervenci\u00f3n m\u00e9dica siempre que fuera posible, en los \u00faltimos meses de 2025 el sistema m\u00e9dico se convirti\u00f3 en otra parte de la geograf\u00eda que tuve que recorrer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fui de m\u00e9dico en m\u00e9dico, a menudo recorriendo el extenso campus de la FOSCAL, aunque intentaba mantener las visitas m\u00e1s cerca de casa. Nuestro vecindario albergaba una gran cantidad de consultorios m\u00e9dicos, centros de diagn\u00f3stico por imagen, laboratorios y cl\u00ednicas. Cada especialista que consult\u00e9 ocupaba un nicho y casi inevitablemente me remit\u00eda a alguien m\u00e1s. Todos buscaban el origen del dolor. Lo sent\u00eda en las caderas \u2014primero la izquierda, luego la derecha\u2014, pero sab\u00eda lo suficiente sobre el dolor neur\u00e1lgico como para entender que a menudo es referido, es decir, se siente en un lugar distinto al de su origen. Un m\u00e9dico consider\u00f3 la cadera. Otro consider\u00f3 la ci\u00e1tica. La atenci\u00f3n rotaba entre la rehabilitaci\u00f3n, la medicaci\u00f3n, la columna y las caderas. Las visitas no eran in\u00fatiles, pero resultaban repetitivas, costosas en conjunto y agotadoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El campus de FOSCAL mismo parec\u00eda dise\u00f1ado como una prueba para personas con problemas de movilidad. Los consultorios m\u00e9dicos ocupaban torres en extremos opuestos del enorme complejo. Fui repetidamente a la torre equivocada, y la distancia entre ellas era demasiado grande para soportarla con dolor. Corregir un error requiri\u00f3 un viaje en Uber o taxi de varias cuadras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me hab\u00eda ido de Estados Unidos en parte porque quer\u00eda salir del c\u00edrculo vicioso m\u00e9dico. No quer\u00eda pasar el resto de mi vida dando vueltas entre citas, derivaciones, escaneos, procedimientos y especialistas que examinaban una parte del cuerpo como si el resto perteneciera a otra persona; todos los escaneos y tratamientos necesarios meramente para descartar una posibilidad tras otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia me dio un carrusel diferente. O mejor dicho, una atracci\u00f3n similar, pero con ponis diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En algunos aspectos, la atenci\u00f3n m\u00e9dica aqu\u00ed pod\u00eda ser m\u00e1s personal. Los m\u00e9dicos hac\u00edan visitas a domicilio. Las citas y los procedimientos a veces se pod\u00edan coordinar con una rapidez sorprendente para un paciente que pagaba en efectivo como yo. Los precios eran m\u00e1s bajos. Mucho m\u00e1s bajos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la rotaci\u00f3n era familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Doctor. Escaneo. Procedimiento. Alivio, tal vez. Regreso del dolor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Doctor. Escaneo. Procedimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caballo de pl\u00e1stico subi\u00f3. El caballo de pl\u00e1stico baj\u00f3. El paisaje se repet\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cada rotaci\u00f3n ofrec\u00eda esperanza. Eso era lo que me manten\u00eda a bordo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios de febrero, necesitaba algo m\u00e1s que esperanza. Michael hac\u00eda tiempo que planeaba volar de regreso a Estados Unidos para cuidar la casa de unos amigos cercanos. En mi estado, no pod\u00eda imaginarme gestionando el aeropuerto de Bucaramanga, el vuelo a Bogot\u00e1 para ayudarlo a tomar su conexi\u00f3n, ni siquiera la ciudad misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por fin encontr\u00e9 al doctor Carlos, un especialista en columna. No nos ca\u00edmos bien de inmediato, tal vez porque intent\u00e1bamos resolver problemas distintos. Yo quer\u00eda una infiltraci\u00f3n epidural conocida y un alivio inmediato antes del viaje. \u00c9l estaba considerando opciones de tratamiento m\u00e1s amplias. Propuso plasma rico en plaquetas, un procedimiento sobre el que sab\u00eda poco, y lo program\u00f3 en cuesti\u00f3n de d\u00edas. Pagu\u00e9 por adelantado tres millones de pesos, unos ochocientos d\u00f3lares en ese momento, me fui a casa, investigu\u00e9 sobre el PRP y cambi\u00e9 de opini\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No necesitaba la idea a largo plazo m\u00e1s prometedora. Necesitaba la mejor oportunidad de alivio inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le pregunt\u00e9 a su recepcionista por WhatsApp si el Dr. Carlos pod\u00eda cambiar el procedimiento a esteroides. \u00c9l acept\u00f3. El precio sigui\u00f3 siendo el mismo, lo cual me molest\u00f3, pero el viaje se acercaba y el alivio inmediato importaba m\u00e1s que otra ronda de negociaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 5 de febrero, fui al centro de cirug\u00eda ambulatoria con Michael. Un equipo se reuni\u00f3 alrededor del equipo de imagenolog\u00eda, que ya me resultaba familiar; esta no era mi primera infiltraci\u00f3n epidural. Me recost\u00e9 boca abajo mientras me limpiaban y anestesiaban la espalda. Alguien me dio un sedativo. Luego me despert\u00e9 en recuperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bloqueo funcion\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alivio fue tan cercano a lo inmediato como s\u00e9 c\u00f3mo describirlo. Algo de eso pudo haber sido la anestesia local. Pudo haber habido un poco de dolor en el sitio de la inyecci\u00f3n, pero lo que recuerdo es que para el s\u00e1bado, pod\u00eda caminar sin dolor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 8 de febrero, Michael y yo volamos a Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Camin\u00e9 por dos aeropuertos. Camin\u00e9 por Bogot\u00e1. Mi amigo Anders se nos uni\u00f3 la primera noche, y Michael lo conoci\u00f3 en persona por primera vez. Se llevaron bien. Luego lleg\u00f3 Steven desde Pasto, en el sur de Colombia, cerca de la frontera con Ecuador. Una vez le hab\u00edan pedido que me acompa\u00f1ara al otro lado de la frontera para obtener un sello de visa que cre\u00eda que necesitaba. Afortunadamente, ese viaje result\u00f3 innecesario, as\u00ed que en su lugar lo invit\u00e9 a su primera visita a Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Plaza de Bol\u00edvar, algo en m\u00ed cedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los planes en Colombia rara vez desaparec\u00edan por completo. Cambiaban de forma.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video height=\"564\" style=\"aspect-ratio: 1000 \/ 564;\" width=\"1000\" controls src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/plaza-de-Bolivar_resized.mp4\"><\/video><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>\u00a1Mira, mam\u00e1! \u00a1Sin andador!<br>Gracias al bloqueo epidural con esteroides apenas unos d\u00edas antes,<br>todo lo que necesitaba para caminar en Bogot\u00e1 en febrero de 2026 era mi bast\u00f3n.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando entramos a la plaza, hab\u00edamos recorrido decenas de cuadras estrechas, abarrotadas y antiguas, llenas de recuerdos de los primeros tiempos de Colombia. De repente e inesperadamente, me sent\u00ed abrumado. La plaza, posiblemente el destino hist\u00f3rico m\u00e1s importante de Colombia, albergar\u00eda edificios gubernamentales, palomas, vendedores, turistas, belleza, historia, violencia y el movimiento ordinario de una ciudad capital. Nada sobrenatural ocurri\u00f3. Ninguna voz habl\u00f3. Ninguna se\u00f1al apareci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la energ\u00eda del lugar se movi\u00f3 a trav\u00e9s de m\u00ed y me detuvo donde estaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes del bloqueo epidural, mi mundo se hab\u00eda ido reduciendo hacia las dimensiones de mi dolor. En Bogot\u00e1, libre de dolor otra vez, se expandi\u00f3 de golpe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me sent\u00e9 en la plaza y sent\u00ed a Colombia a mi alrededor: el pa\u00eds que me hab\u00eda seducido, el pa\u00eds que hab\u00eda elegido, el pa\u00eds en el que todav\u00eda cre\u00eda que Michael y yo est\u00e1bamos construyendo una vida permanente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Michael viaj\u00f3 en avi\u00f3n a Estados Unidos el 10 de febrero. Steven y yo nos quedamos en Bogot\u00e1 uno o dos d\u00edas m\u00e1s, y luego tomamos un autob\u00fas de regreso a Bucaramanga. \u00c9l se qued\u00f3 conmigo varios d\u00edas m\u00e1s mientras exploraba por primera vez una segunda ciudad colombiana. Encuentros como estos, con j\u00f3venes colombianos que hab\u00eda llegado a conocer, a menudo desafiaban toda explicaci\u00f3n. Aprend\u00ed simplemente a aceptarlos y atesorarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante esas semanas, no me limit\u00e9 a soportar la vida. Particip\u00e9 en ella. Despu\u00e9s de que Steven se fue, un viejo amigo colombiano comenz\u00f3 a pasar d\u00edas conmigo en lugar de horas. Hablamos de cosas que nunca antes hab\u00edamos discutido, y algo entre nosotros se profundiz\u00f3 de maneras que ninguno de los dos esperaba. Sigue siendo una de las relaciones m\u00e1s inesperadas de mi vida, no porque tuviera setenta a\u00f1os, aunque eso importaba, sino porque me record\u00f3 que el dolor a\u00fan no hab\u00eda logrado detenerme para seguir viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La arquitectura reemplaz\u00f3 a la anatom\u00eda. Las calles reemplazaron a los s\u00edntomas. Pod\u00eda mirar la ciudad en lugar de buscar la siguiente silla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bloqueo me dio unas siete semanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo m\u00e1s tarde not\u00e9 la simetr\u00eda de las fechas. Michael hab\u00eda salido de Colombia cinco d\u00edas despu\u00e9s del procedimiento y originalmente planeaba regresar en abril. Volvi\u00f3 a casa temprano, el 25 de marzo. Siete semanas despu\u00e9s del 5 de febrero era el 26 de marzo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez la inyecci\u00f3n simplemente estaba pasando de efecto. Tal vez el regreso de Michael se convirti\u00f3 en el hito por el cual lo record\u00e9. El estr\u00e9s puede subir el volumen del dolor sin inventarlo. No puedo probar una conexi\u00f3n, y tampoco puedo descartarla por completo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que s\u00e9 es que el alivio fue real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El error fue creer que lo real era permanente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2022 \u2022 \u2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el dolor regres\u00f3, ya conoc\u00eda la ruta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al principio, pod\u00eda culpar a un mal d\u00eda, a demasiado caminar, a un mal sue\u00f1o o a algo que hab\u00eda cargado. Luego pude culpar a una mala semana. Pronto estuve buscando otro bloqueo con esteroides.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Dr. JaiCarlos cotiz\u00f3 el mismo precio de tres millones de pesos. Para entonces, yo hab\u00eda encontrado una cl\u00ednica llamada Painfree, a solo unas pocas cuadras de casa, donde una inyecci\u00f3n epidural costaba una fracci\u00f3n y la filosof\u00eda de tratamiento de la cl\u00ednica se sent\u00eda m\u00e1s cercana a la m\u00eda. Quer\u00eda controlar el dolor sin otra cirug\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Painfree repiti\u00f3 un bloqueo epidural en abril. Redujo el dolor en aproximadamente la mitad durante solo tres d\u00edas. Un bloqueo nervioso posterior en una ubicaci\u00f3n diferente tampoco resolvi\u00f3 el problema. Esos intentos bienintencionados tambi\u00e9n crearon un nuevo obst\u00e1culo: no pude recibir inyecciones adicionales de esteroides durante tres meses. En su lugar, los parches, la gabapentina, la hidrocodona, las exploraciones, los estudios nerviosos y m\u00e1s opiniones se unieron a la rotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La medicina misma comenz\u00f3 a cambiar de postura. La pregunta ya no era simplemente: \u00bfQu\u00e9 parte est\u00e1 lesionada y c\u00f3mo la arreglamos?, sino:, <em>\u00bfC\u00f3mo interrumpimos la se\u00f1al?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es posible que los m\u00e9dicos no puedan apagar el fuego. Tal vez solo desconecten la alarma mientras la casa \u2014mi columna vertebral\u2014 sigue deterior\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Silenciar al mensajero no fue poca cosa. Una alarma como el dolor puede hacer que la vida sea insoportable. Pero marc\u00f3 otro cambio en el sue\u00f1o. Hab\u00eda dicho que estaba dispuesto a rechazar la intervenci\u00f3n m\u00e9dica con tal de poder vivir la vida que quer\u00eda. Bajo coacci\u00f3n, esa convicci\u00f3n parec\u00eda m\u00e1s una fantas\u00eda. Quer\u00eda que la medicina identificara el problema, lo reparara con un procedimiento m\u00ednimamente invasivo y econ\u00f3mico, y me devolviera a la vida que hab\u00eda elegido. Ahora la mejor respuesta disponible parec\u00eda ser evitar que mi cerebro escuchara lo que mi cuerpo estaba diciendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una diferencia entre saber algo, entenderlo y aceptarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, el nido que hab\u00edamos construido se estaba convirtiendo a la vez en refugio y en prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro apartamento es t\u00edpico de muchos en Colombia: mucho m\u00e1s largo que ancho, quiz\u00e1s tres veces m\u00e1s profundo. Al frente est\u00e1n el balc\u00f3n que da a la calle, la sala, el comedor y la cocina. La puerta principal se abre entre ese espacio de estar y un largo pasillo que conduce hacia las habitaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la parte trasera, el pasillo se abre a un peque\u00f1o descanso frente a tres dormitorios, el ba\u00f1o compartido y la alcoba que sirve como mi oficina. Solo unos cuatro pies separan las puertas de nuestro dormitorio y del ba\u00f1o, pero no hay barandillas y casi nada de qu\u00e9 sostenerse. Sin el andador, solo un mueble a lo largo del recorrido ofrece apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, mis ma\u00f1anas hab\u00edan seguido un patr\u00f3n familiar. A menudo me despertaba antes que Michael, a veces a las tres o a las cuatro, pero m\u00e1s t\u00edpicamente alrededor de las cinco. Iba a la cocina a hacer caf\u00e9 y pasaba un rato en internet mientras esperaba que saliera el sol. Cuando Michael se levantaba, nos sent\u00e1bamos juntos en la mesa del comedor o en el balc\u00f3n y habl\u00e1bamos para saber c\u00f3mo estaba cada uno. Era un ritual diario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para finales de mayo, levantarse de la cama se hab\u00eda convertido en un problema espec\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para junio, se hab\u00eda convertido en un acontecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las ma\u00f1anas, me despertaba con un dolor paralizante. Sentarme en el borde de la cama me provocaba punzadas ardientes en la cadera. Ponerme de pie causaba r\u00e9plicas. Finalmente, ten\u00eda que inclinar la parte superior de mi cuerpo sobre el andador y, de alg\u00fan modo, obligarme a avanzar por el pasillo hasta la sala.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_115e6e-35.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_115e6e-35 .kb-image-is-ratio-size{max-width:539px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_115e6e-35.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_115e6e-35 .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_115e6e-35 figure{max-width:539px;}.kb-image523_115e6e-35 .image-is-svg, .kb-image523_115e6e-35 .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_115e6e-35 .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_115e6e-35\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-pills-pain2-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-562\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-pills-pain2-768x1024.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-pills-pain2-225x300.jpg 225w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-pills-pain2-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-pills-pain2-9x12.jpg 9w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-pills-pain2.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption><em>Las pastillas y los parches narc\u00f3ticos se convirtieron en mis nuevos amigos<\/em><br><em>contra un dolor cada vez m\u00e1s inmanejable.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda all\u00ed un sill\u00f3n grande, cuadrado, muy acolchado y con un reposapi\u00e9s extra\u00edble. Pod\u00eda desplegarse para formar una peque\u00f1a cuna, pero lo que importaba era la blandura del asiento. Era el lugar m\u00e1s c\u00f3modo para mi trasero cuando el dolor arreciaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me tomaba una pastilla de hidrocodona y me sentaba ah\u00ed a llorar. Michael hab\u00eda desarrollado una habilidad misteriosa para saber cu\u00e1ndo me levantaba, y se sentaba conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habl\u00e9 conmigo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Jon, ya has pasado por esto. Sabes qu\u00e9 esperar. Duele much\u00edsimo ahora, pero el dolor se ir\u00e1. La hidrocodona har\u00e1 su magia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mir\u00e9 el reloj.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprend\u00ed que el opioide empez\u00f3 a hacer efecto en casi exactamente quince minutos. El dolor no desapareci\u00f3, pero dej\u00f3 de ser horrendo. A los veinte minutos, por lo general ya pod\u00eda moverme de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transici\u00f3n de la agon\u00eda al alivio fue profunda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor fue la principal fuerza que impuls\u00f3 aquellos meses, pero no trabaj\u00f3 sola. Los medicamentos que tomaba para reprimirlo se volvieron c\u00f3mplices. La hidrocodona pod\u00eda hacer posible el movimiento, pero tambi\u00e9n tra\u00eda somnolencia, estre\u00f1imiento, problemas urinarios y neblina mental. La gabapentina tal vez ayudaba, para luego hacerme dormir gran parte del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alivio no era lo mismo que la recuperaci\u00f3n. A veces significaba que me dol\u00eda menos mientras la vida pasaba sin m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Michael fue testigo de esas ma\u00f1anas en las que no pod\u00eda levantarme de la cama sin un dolor incapacitante. Recuerdo haberme despertado y verlo parado en el umbral de mi habitaci\u00f3n, observ\u00e1ndome.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_030c57-59.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_030c57-59 .kb-image-is-ratio-size{max-width:555px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_030c57-59.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_030c57-59 .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_030c57-59 figure{max-width:555px;}.kb-image523_030c57-59 .image-is-svg, .kb-image523_030c57-59 .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_030c57-59 .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_030c57-59\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"876\" height=\"657\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/20260620_210656.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-582\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/20260620_210656.jpg 876w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/20260620_210656-300x225.jpg 300w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/20260620_210656-768x576.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/20260620_210656-16x12.jpg 16w\" sizes=\"auto, (max-width: 876px) 100vw, 876px\" \/><figcaption><em>El sof\u00e1 cama era el mueble favorito del apartamento, y con buena raz\u00f3n.<br>Era vers\u00e1til y flexible. Era perfecto para ver televisi\u00f3n, dar y recibir<br>un masaje... o simplemente desplomarse despu\u00e9s de otro d\u00eda agotador.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vaci\u00f3 el urinario. Trajo medicamentos y comida. Pregunt\u00f3 qu\u00e9 pod\u00eda hacer. A menudo no hab\u00eda nada que hacer, excepto sentarse a mi lado y esperar a que la pastilla hiciera efecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo \u00fanico peor que sufrir dolor puede ser ver a la persona que amas experimentar un dolor que no puedes detener.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Grab\u00f3 algunos videos, pero no muchos. No creo que quisiera hacerlo. Estaba viendo al hombre que amaba llorar durante la misma ordal\u00eda de quince minutos, ma\u00f1ana tras ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para \u00e9l tambi\u00e9n fue un infierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi p\u00e9rdida de movilidad tambi\u00e9n transfiri\u00f3 gran parte de mi rol en nuestra vida a Michael, con la fuerte ayuda de Jackson, quien se estaba convirtiendo en la persona m\u00e1s importante en nuestras vidas colombianas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de nuestras facturas mensuales ten\u00eda que pagarse en un banco que estaba a solo una cuadra. Para m\u00ed, era simple: retirar efectivo, entrar al edificio, subir las escaleras, entregarle al cajero el <em>factura<\/em>, y pagarlo. Ya lo hab\u00eda hecho antes. Conoc\u00eda la secuencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Michael, cada pieza era nueva. Nunca hab\u00eda ido conmigo y observado. Ten\u00eda que aprender a navegar por la pantalla del cajero autom\u00e1tico en espa\u00f1ol, retirar la cantidad correcta, entrar a un edificio desconocido, subir las escaleras, acercarse a un cajero que no hablaba ingl\u00e9s y esperar entender lo que fuera que pasara despu\u00e9s. Estaba terrified de cometer un error.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l se hizo cargo de las compras del supermercado, de otras cuentas y de los mandados cotidianos que antes hab\u00eda podido ignorar porque yo me encargaba de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi mundo se reduc\u00eda al apartamento: el balc\u00f3n, la cocina, mi dormitorio y el ba\u00f1o. Ese era mi mundo, aparte de las citas m\u00e9dicas, las cuales no contaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus responsabilidades se estaban expandiendo a partes de Colombia por las que nunca se le hab\u00eda exigido navegar solo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia me segu\u00eda llegando. Las compras y los medicamentos llegaban por Rappi. Los porteros nos ense\u00f1aron el baile de recibir los pedidos del ascensor, ahorr\u00e1ndonos hasta el viaje a la planta baja. Los amigos ten\u00edan que visitarnos. Con el tiempo, hasta un m\u00e9dico vino al apartamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comodidad pod\u00eda disimular la p\u00e9rdida. Cuanto m\u00e1s eficientemente el mundo exterior aparec\u00eda en nuestra puerta, con menor frecuencia ten\u00eda que entrar en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor hab\u00eda empezado por elegir en qu\u00e9 banqueta caminar\u00eda. Despu\u00e9s eligi\u00f3 la distancia, la hora del d\u00eda, los muebles, los mandados, las responsabilidades de Michael y a qu\u00e9 amigos ver\u00edamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente eligi\u00f3 la cama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2022 \u2022 \u2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para finales de junio, acostarme boca abajo se convirti\u00f3 en la \u00fanica postura que mi cuerpo toleraba. Acostarme boca arriba dol\u00eda. Acostarme de cualquier lado dol\u00eda. Com\u00eda en la cama boca abajo. Orinaba en una botella. Al final, no sal\u00ed de la cama en absoluto durante dos d\u00edas.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_e9b2b9-a9.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_e9b2b9-a9 .kb-image-is-ratio-size{max-width:527px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_e9b2b9-a9.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_e9b2b9-a9 .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_e9b2b9-a9 figure{max-width:527px;}.kb-image523_e9b2b9-a9 .image-is-svg, .kb-image523_e9b2b9-a9 .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_e9b2b9-a9 .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_e9b2b9-a9\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-facedown-in-bed-576x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-585\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-facedown-in-bed-576x1024.jpeg 576w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-facedown-in-bed-169x300.jpeg 169w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-facedown-in-bed-768x1365.jpeg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-facedown-in-bed-864x1536.jpeg 864w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-facedown-in-bed-7x12.jpeg 7w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-facedown-in-bed.jpeg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption><em>Con el tiempo, incluso con analg\u00e9sicos narc\u00f3ticos, la \u00fanica posici\u00f3n<br>lo que me dio alivio del dolor fue acostarme boca abajo en la cama.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda hecho mi tarea antes de mudarme a Colombia. Hab\u00eda intentado hacer las preguntas correctas y responderlas con honestidad. Hab\u00eda asumido que unos costos m\u00e1s bajos, atenci\u00f3n m\u00e9dica privada, un apartamento sin invierno y un c\u00edrculo de amigos colombianos les dar\u00edan a dos hombres que envejecen suficiente espacio para construir un cap\u00edtulo final decente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, boca abajo en la cama, me sent\u00ed tomado por sorpresa por todo lo que no hab\u00eda anticipado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n me sent\u00ed tonto. Derrotado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida es una serie de ex\u00e1menes, pero tal vez la puntuaci\u00f3n importa menos que lo que uno aprende. Mi aplicaci\u00f3n de idiomas favorita fue dise\u00f1ada para que los errores fueran necesarios. Al principio, odiaba no sacar nunca el ciento por ciento. Despu\u00e9s entend\u00ed: si sacas cien, no est\u00e1s aprendiendo. Ya sabes el material.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfHab\u00eda fracasado la jugada?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfHab\u00eda fracasado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empezaba a sospechar que el fracaso podr\u00eda ser el precio del aprendizaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso no hizo que estar ah\u00ed acostado fuera m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jackson hab\u00eda empezado a visitarnos casi todos los d\u00edas. Me acompa\u00f1aba a las citas, traduc\u00eda y tomaba notas. Se iba mostrando cada vez m\u00e1s preocupado. Cuando me vio boca abajo e incapaz de moverme, tom\u00f3 la decisi\u00f3n por todos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cVoy a llamar a una ambulancia. Tienes que ir al hospital.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un poco m\u00e1s tarde, volvi\u00f3 a entrar a mi habitaci\u00f3n con una sonrisa burlona de oreja a oreja. La primera compa\u00f1\u00eda de ambulancias hab\u00eda cotizado un precio rid\u00edculo. Llam\u00f3 a otra y negoci\u00f3 un trato mucho mejor. Estaba enormemente satisfecho consigo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso en medio de una cat\u00e1strofe, Jackson hab\u00eda encontrado una ganga.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_d7c0da-1a.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_d7c0da-1a .kb-image-is-ratio-size{max-width:672px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_d7c0da-1a.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_d7c0da-1a .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_d7c0da-1a figure{max-width:672px;}.kb-image523_d7c0da-1a .image-is-svg, .kb-image523_d7c0da-1a .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_d7c0da-1a .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_d7c0da-1a\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikeyandjoninambulance-ezgif.com-resize-1-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-575\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikeyandjoninambulance-ezgif.com-resize-1-768x1024.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikeyandjoninambulance-ezgif.com-resize-1-225x300.jpg 225w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikeyandjoninambulance-ezgif.com-resize-1-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikeyandjoninambulance-ezgif.com-resize-1-9x12.jpg 9w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikeyandjoninambulance-ezgif.com-resize-1.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption><em>El primer viaje en ambulancia de Michael. <br>Conmigo. En Colombia.<br>Qu\u00e9 emocionante.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras esper\u00e1bamos, \u00e9l y Michael fueron hacia el balc\u00f3n delantero para ver si llegaba la ambulancia. Nada se mueve r\u00e1pido en el tr\u00e1fico aqu\u00ed, ni siquiera los veh\u00edculos de emergencia. Puede que haya o\u00eddo llegar la sirena. Me qued\u00e9 boca abajo, incapaz de ver lo que pasaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo alg\u00fan problema con la camilla y el ascensor. Al final, un param\u00e9dico y una param\u00e9dica entraron al dormitorio. Quer\u00edan que me pasara de la cama a la camilla desliz\u00e1ndome.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pod\u00eda moverme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apenas pod\u00eda comunicarme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jackson les dijo: \u201c\u00c9l no puede moverse\u201d.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juntaron las cuatro esquinas de la s\u00e1bana y me levantaron con ella. Pesaba m\u00e1s de doscientas libras, y recuerdo haberme sorprendido de que la s\u00e1bana no se rompiera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me pasaron a la camilla, me rodaron hacia afuera por el estacionamiento del edificio y me subieron a la ambulancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me preocupaba que los vecinos vieran al gringo saliendo en silla de ruedas y que yo me convirtiera en el chisme del edificio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Michael y a Jackson se les permiti\u00f3 viajar conmigo. Fue mi primer viaje en ambulancia. Creo que fue el primero de Michael, y Jackson dijo que era el suyo tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ambulancia nos llev\u00f3 a Urgencias FOSCAL, el departamento de emergencias de un hospital moderno con buena reputaci\u00f3n en Floridablanca, justo al sur de Bucaramanga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2022 \u2022 \u2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mis recuerdos del departamento de urgencias no son fiables. Ten\u00eda dolor, estaba muy medicado y apenas pod\u00eda comunicarme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo que me llevaron en una camilla a una zona de recepci\u00f3n abarrotada de ambulancias y camillas. Las enfermeras y el personal administrativo se acercaban constantemente con preguntas. Jackson se encarg\u00f3 del ingreso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi camilla y yo est\u00e1bamos estacionados en un pasillo mientras decid\u00edan qu\u00e9 hacer conmigo. Jackson dijo que yo estaba en la secci\u00f3n VIP. No hab\u00eda nada visiblemente VIP en ella, aunque las otras \u00e1reas quiz\u00e1s fueran peores, o al menos estuvieran m\u00e1s llenas.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_be357c-cf.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_be357c-cf .kb-image-is-ratio-size{max-width:549px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_be357c-cf.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_be357c-cf .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_be357c-cf figure{max-width:549px;}.kb-image523_be357c-cf .image-is-svg, .kb-image523_be357c-cf .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_be357c-cf .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_be357c-cf\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-gurney-hospital-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-566\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-gurney-hospital-576x1024.jpg 576w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-gurney-hospital-169x300.jpg 169w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-gurney-hospital-768x1365.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-gurney-hospital-864x1536.jpg 864w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-gurney-hospital-7x12.jpg 7w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-gurney-hospital.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption><em>Siempre me pareci\u00f3 extra\u00f1\u00f3 que los dos mejores hospitales internacionales<br>en Bucaramanga no les importaba dejar a los pacientes estacionados en los pasillos,<br>mientras esperaban el triage o ser evaluados de otro modo.<br>Especialmente cuando me di cuenta de que era uno de ellos.<br><br>Pero una sola mirada a esa camilla les dir\u00e1 que<br>eran totalmente modernos de otras maneras.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un m\u00e9dico me hizo el triaje y, al final, me trasladaron a un cub\u00edculo separado por cortinas, apenas lo suficientemente grande para una camilla de hospital y una silla. Cub\u00edculos similares bordeaban ambos lados del pasillo. Una enfermera me coloc\u00f3 una v\u00eda intravenosa y me dio un medicamento que por fin alivi\u00f3 el dolor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de eso, el tiempo perdi\u00f3 sus bordes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegaron los m\u00e9dicos. Llegaron las comidas. Por la noche la unidad se volvi\u00f3 ruidosa. En un momento dado estaba convencido de que alguien m\u00e1s all\u00e1 en el pasillo estaba teniendo una fiesta de cumplea\u00f1os. Tal vez la medicaci\u00f3n me estaba haciendo alucinar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lugar era m\u00e9dicamente funcional, pero no era c\u00f3modo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo se le permit\u00eda a una persona quedarse conmigo, y con frecuencia era Jackson porque pod\u00eda entender a los m\u00e9dicos, responder preguntas y hablar por nosotros. De vez en cuando, sal\u00eda y tra\u00eda a Michael.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resto del tiempo, Michael esperaba afuera solo.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_2f45e7-03.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_2f45e7-03 .kb-image-is-ratio-size{max-width:521px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_2f45e7-03.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_2f45e7-03 .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_2f45e7-03 figure{max-width:521px;}.kb-image523_2f45e7-03 .image-is-svg, .kb-image523_2f45e7-03 .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_2f45e7-03 .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_2f45e7-03\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikey-with-jon-at-hospital-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-567\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikey-with-jon-at-hospital-576x1024.jpg 576w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikey-with-jon-at-hospital-169x300.jpg 169w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikey-with-jon-at-hospital-768x1366.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikey-with-jon-at-hospital-864x1536.jpg 864w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikey-with-jon-at-hospital-7x12.jpg 7w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/mikey-with-jon-at-hospital.jpg 899w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption><em>Michael, Jackson y Javi se turnaron para cuidarme en el hospital.<br>Nunca estuve all\u00ed sola durante mi estancia de 10 d\u00edas.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparentemente no hab\u00eda d\u00f3nde se sentara, o a nadie se le ocurri\u00f3 indic\u00e1rselo, as\u00ed que se sent\u00f3 en un escal\u00f3n de concreto. No alcanzaba a entender las conversaciones a su alrededor. No sab\u00eda si una demora significaba burocracia com\u00fan o un desastre. Su temperamento ya lo inclinaba hacia la peor posibilidad, y all\u00ed la peor era visiblemente plausible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se sent\u00f3 all\u00ed durante lo que pudo haber sido una hora seguida, esperando a que Jackson volviera y le tradujera su vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ten\u00eda conmigo algo de espa\u00f1ol, medicina y a Jackson. Michael no ten\u00eda casi nada de eso. Estaba viviendo dentro de una aventura que hab\u00eda comenzado con mi confianza, y de repente yo \u2014la persona que sol\u00eda hacer que Colombia fuera navegable\u2014 estaba incapacitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese escal\u00f3n de concreto fue donde mi aventura se convirti\u00f3 en su v\u00eda crucis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de al menos un d\u00eda en retenci\u00f3n de urgencias, acept\u00e9 ser admitido en la Cl\u00ednica FOSCAL Internacional. Se requiri\u00f3 un dep\u00f3sito sustancial antes del traslado, una barrera que deja atenci\u00f3n como esta fuera del alcance de muchos colombianos. El extenso complejo de la FOSCAL sigue siendo imposible de explicar para m\u00ed. El hospital no estaba lejos, sin embargo, tuvieron que trasladarme all\u00ed en ambulancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de que eso sucediera, Jackson tom\u00f3 otra decisi\u00f3n de mando en mi nombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNecesitas a alguien contigo a cada momento\u201d, me dijo. \u201cNo te pueden dejar sola aqu\u00ed. Voy a llamar a Javi. Uno de nosotros estar\u00e1 contigo cada hora mientras est\u00e9s aqu\u00ed.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso ahora, recordar eso me hace llorar. Hab\u00edamos elegido una buena familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Javi estuvo conmigo cuando se realiz\u00f3 la transferencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que llegu\u00e9 al hospital propiamente dicho, lo primero que hicieron fue ba\u00f1arme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una enfermera me quit\u00f3 la ropa mientras yo estaba acostado en la cama. Me ech\u00f3 agua fr\u00eda encima, me lav\u00f3 el cabello con champ\u00fa y me lav\u00f3 cada parte del cuerpo. Luego me gir\u00f3 de un lado a otro y empuj\u00f3 el agua fuera del colch\u00f3n impermeable. Me sec\u00f3, me puso una bata de hospital y me coloc\u00f3 un pa\u00f1al.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era la primera vez en mi vida que me pon\u00eda uno para algo que no fuera una broma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese fue mi ritual de admisi\u00f3n. Incluso a trav\u00e9s de la neblina de los narc\u00f3ticos intravenosos, lo recuerdo como si hubiera ocurrido ayer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ritual del ba\u00f1o ocurr\u00eda todas las ma\u00f1anas que estuve en el hospital. Las enfermeras lo consideraban completamente ordinario. Odiaba el agua fr\u00eda, el colch\u00f3n de pl\u00e1stico y la p\u00e9rdida de privacidad, pero nada de eso les parec\u00eda extraordinario a ellas. Mi cuerpo se hab\u00eda convertido en algo que deb\u00eda ser lavado, girado, medicado, cambiado de pa\u00f1al y administrado.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_384473-bd.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_384473-bd .kb-image-is-ratio-size{max-width:549px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_384473-bd.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_384473-bd .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_384473-bd figure{max-width:549px;}.kb-image523_384473-bd .image-is-svg, .kb-image523_384473-bd .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_384473-bd .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_384473-bd\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-in-diaper-face-down-at-hospital-576x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-568\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-in-diaper-face-down-at-hospital-576x1024.jpg 576w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-in-diaper-face-down-at-hospital-169x300.jpg 169w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-in-diaper-face-down-at-hospital-768x1365.jpg 768w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-in-diaper-face-down-at-hospital-864x1536.jpg 864w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-in-diaper-face-down-at-hospital-1152x2048.jpg 1152w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-in-diaper-face-down-at-hospital-7x12.jpg 7w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/jon-in-diaper-face-down-at-hospital-scaled.jpg 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption><em>Incluso en el hospital, no solo prefer\u00eda estar boca abajo, sino que insist\u00eda en ello.<br>A las enfermeras y a m\u00ed nos volv\u00eda locos intentar mantener los cables y tubos sin enredar.<br>Activaba una alarma u otra con frecuencia.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que llegu\u00e9 a mi habitaci\u00f3n, el hospital en s\u00ed era casi indistinguible de un buen hospital en Estados Unidos. Las diferencias eran menores y la calidad de la atenci\u00f3n era insuperable. La comida era lo suficientemente buena como para publicar actualizaciones diarias en Facebook presumiendo de ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las ma\u00f1anas, un especialista en dolor llegaba con un equipo para evaluar mi progreso y debatir la siguiente recomendaci\u00f3n. Ordenaron otra resonancia magn\u00e9tica, esta vez utilizando t\u00e9cnicas dise\u00f1adas para reducir la distorsi\u00f3n causada por el metal que ya ten\u00eda en la columna. Me explicaron lo que los especialistas, incluido el Dr. Carlos, cre\u00edan que era la causa subyacente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo una falla notable en la tuber\u00eda, y ocurri\u00f3 en el momento m\u00e1s inoportuno.<\/p>\n\n\n<style>.kb-image523_14b199-aa.kb-image-is-ratio-size, .kb-image523_14b199-aa .kb-image-is-ratio-size{max-width:544px;width:100%;}.wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_14b199-aa.kb-image-is-ratio-size, .wp-block-kadence-column > .kt-inside-inner-col > .kb-image523_14b199-aa .kb-image-is-ratio-size{align-self:unset;}.kb-image523_14b199-aa figure{max-width:544px;}.kb-image523_14b199-aa .image-is-svg, .kb-image523_14b199-aa .image-is-svg img{width:100%;}.kb-image523_14b199-aa .kb-image-has-overlay:after{opacity:0.3;}<\/style>\n<div class=\"wp-block-kadence-image kb-image523_14b199-aa\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"557\" height=\"990\" src=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/doctors-at-jons-bedside-1.jpg\" alt=\"\" class=\"kb-img wp-image-569\" srcset=\"https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/doctors-at-jons-bedside-1.jpg 557w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/doctors-at-jons-bedside-1-169x300.jpg 169w, https:\/\/jondbarnett.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/doctors-at-jons-bedside-1-7x12.jpg 7w\" sizes=\"auto, (max-width: 557px) 100vw, 557px\" \/><figcaption><em>Visitas diarias del equipo de neurolog\u00eda y del hospital<br>el personal de la cl\u00ednica del dolor no se limit\u00f3 a cumplir con el tr\u00e1mite.<br>Los m\u00e9dicos parec\u00edan no tener prisa y siempre estaban atentos a mi p\u00e9rdida auditiva, as\u00ed como a mis necesidades especiales para comunicarme con un traductor.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de casi una semana de estre\u00f1imiento, mis intestinos finalmente liberaron todo en una noche en que una parte del hospital, incluida mi sala, se hab\u00eda quedado sin agua corriente. El inodoro autom\u00e1tico, que normalmente se descargaba cada veinte segundos, quisiera alguien o no, no descargaba en absoluto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ba\u00f1o comenz\u00f3 a oler a granero lleno de animales salvajes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Intent\u00e9 de todo, incluido el anulaci\u00f3n manual, y estaba seguro de que ya no se pod\u00eda hacer nada m\u00e1s que soportar esta nueva humillaci\u00f3n, sobre la cual no ten\u00eda absolutamente ning\u00fan control.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Javi lleg\u00f3 una o dos horas m\u00e1s tarde, estaba igualmente seguro de que pod\u00eda arreglarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entr\u00f3 valientemente al ba\u00f1o, de alg\u00fan modo logr\u00f3 descargar el retrete manualmente, sali\u00f3 triunfante y cerr\u00f3 la puerta de golpe por el resto de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amor en un hospital rara vez es cinematogr\u00e1fico. A veces se sienta sobre concreto. A veces negocia una ambulancia. A veces hace un horario para que nunca est\u00e9s a solas. A veces entra a un ba\u00f1o al que nadie m\u00e1s quiere entrar y resuelve el problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras mis amigos me manten\u00edan humano, los m\u00e9dicos segu\u00edan trabajando en el problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Dr. Carlos y yo no siempre hab\u00edamos visto el tratamiento de la misma manera, pero respetaba su habilidad. Con el tiempo, \u00e9l y el equipo del hospital realizaron una ablaci\u00f3n por radiofrecuencia destinada a interrumpir las se\u00f1ales de dolor. Mientras esperaba a ser trasladado a la mesa de operaciones, hice un chiste tonto sobre esperar que no rechazaran mi tarjeta de cr\u00e9dito, el tipo de broma que solo un gringo tonto le har\u00eda a un m\u00e9dico colombiano justo antes de anestesiarlo. Otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente, un fisioterapeuta vino a mi habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo diez d\u00edas antes, cuatro personas hab\u00edan usado una s\u00e1bana para levantarme de mi propia cama porque no me pod\u00eda mover. Ahora estaba de pie con muy poca ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego, con la seguridad de mi fiel andador azul, di un paso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego otro. Me costaba confiar en lo que sent\u00eda, ve\u00eda y hac\u00eda. Camin\u00e9 un poco por el pasillo y regres\u00e9 a mi habitaci\u00f3n, mi nueva zona segura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Michael lo grab\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Public\u00e9 el video en Facebook con un t\u00edtulo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00edrame. Puedo volver a caminar.<br><br>Mantente atento a la Parte 5. Esta historia a\u00fan no ha terminado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HUYENDO A COLOMBIA\u2014PT. 4<\/p>\n<p>Vine a Colombia para seguir movi\u00e9ndome. 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